jueves, 29 de noviembre de 2007

Paper Nº10: “Pesadilla 10”

(En el "Paper" anterior: Franco le es infiel a Pamela con María Jesús, una ingeniera de la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda. Por cierto entra en conflicto. Tiene que optar. Mientras, el estado sigue igual. Lento para un tecnócrata formado en el exterior).

Siento mis tripas reclamar de angustia. No dan respiro. Tengo nauseas y estoy afiebrado. El malestar me recuerda el último episodio de gastroenteritis que viví el verano. Debería estar sentado en un baño, pero no, estoy parado en la plaza de La Constitución, meneando una bandera plástica con un símbolo extraño que dice “Chile algo”… y un pito de baquelita naranja en la boca.

Parece una concentración. Distingo a la gente que trabaja conmigo. Trato de hablar con ellos, pero una extraña fuerza me impide sacar el pito de la boca. Está pegado. Me angustio porque tengo que enviar un informe antes de las 16:00. Pero todos están en trance, nadie infla. Las mujeres se levantan la falda como si bailaran can-can y los hombres amarran sus corbatas unas a otras para formar una larga soga. Mientras tanto, un guanaco descarga agua sobre sus cuerpos para aplacar el efecto del sol de marzo, al ritmo de una batucada nacional que lidera Chico Buarque. Extraño.

Un completo carnaval en el barrio cívico, una cueca en pelota. Miro el reloj y la fecha marca el número 10. Miércoles, 10 de marzo de 2010. Giro la cabeza y sorpresa. Es ella. María Jesús abrazando a Barney, ese muñeco granate que trabaja en Huérfanos con Estado, que tanto le gusta al menor de mis hijos. La Jesús grita y me enseña su dedo medio con rabia. Mucha rabia para ser honestos. Luego hace un gesto con su cabeza para que mire hacia el balcón oficial de La Moneda. El balcón de los Presidentes.

Es increíble. Se dejó un extraño bigote negro, pero es él. Con la banda presidencial y saludando a la antigua: aleteando ambas manos sobre su cabeza. Es Adolfo. Sí, Adolfo Zaldívar.

Menos mal que ahí desperté. No hay corazón que resista a pesar de los 100 mg/diarios de ácido acetilsalicílico. Estaba empapado y acelerado por volver a ver a María Jesús. Llevaba varias semanas sin hacerlo a pesar de los ataques de suspiros que tengo cada tres cuartos de hora. Los recuerdos son potentes. Pero acá estoy, despertando de una pesadilla y compartiendo sábanas de algodón con esta blanca mujer que también adoro. Voy con Pamela hasta el fin. Ya lo decidí.

La abrazo dejando que mi mano descanse en uno de sus pechos. Sentirla me relaja. Cuando estamos así le digo que su cuello huele a berries de la campiña inglesa. Pero ahora duerme. Oh God!. Trato de disfrutar este momento luego de ver a Adolfo en La Moneda. Trato de estirar este momento luego de verme trabajando en el Gobierno de Chile el 2010. Trato de respirar este momento luego de ver a la Jesús abrazando a Barney.

No lo voy a negar. Una depre yegua domina mi vida luego de cortar con María Jesús. Veo todo más negro que en la DC. Extraño Inglaterra. Extraño que en la panadería de la esquina, en el ascensor del edificio o en el mesón de atención de público en el banco la gente salude, hable de frente y mire a los ojos. Santiago es una ciudad mal educada y eso me afecta, me desarraiga. Entre el “por qué no te vas” de Jorge González, y el “por qué no te callas” del Rey, estaría optando por ambos. “Desesperanza aprendida” dice mi psicoanalista.

Soledad Alvear debe saber de depresión por estos días. La crisis entre ella y Zaldívar suena al principio del fin. Algo no muy distinto a lo que pasa en mi vida. Mi gran consuelo en este momento en que sigo abrazando a Pamela, es que Adolfo no es Presidente y está lejos de serlo.

¿O no?

Noviembre 2007. Cualquier semejanza con la realidad, es de facto intencional:::



lunes, 24 de septiembre de 2007

Paper Nº9: “Nine eleven”



No sé en qué momento comenzó la obsesión. O lo sé, pero no lo admito. La he negado despierto y también dormido. Ya no me engaño. Soñé con ella más veces de las que quisiera, más veces de las que me permito. Otro problema en mi vida. Como si ya no fueran suficientes. Estos sentimientos traicionan mi razón, que es una mezcla de mirada cartesiana, lucidez popperiana e inmediatez del Zen. Que puedo decir. Soy un hijo de Cambridge y estoy enamorado nuevamente. She drives me crazy.

Trato de relajarme, pero no sé. Me siento más como tenso. En un septiembre picante por las lacrimógenas de Belisario y Harboe, y teñido de rojo por la muerte del Cabo Vera, me confieso: María Jesús, ingeniera de la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda, me deja sin habla. Como quinceañero a pesar de mis cuarenta. Con ésta, ya sumo dos obsesiones en mi vida. Sin embargo, hacer navegar los proyectos de la comisión en un mar burocrático infesto de políticos y rémoras, sigue siendo la más importante.

Mientras la sangre y la seguridad ciudadana copen la agenda, el rumbo del país está perdido. Los que buscamos ver a Chile como una nación desarrollada, seguimos en la lucha. Pero si diputados y senadores siguen bailando y peleando por su cuota electoral, nunca serán capaces de ver las trabas a las que son sometidos los organismos del estado. La administración pública está subsumida en una burocracia perfecta que logra realentar la concreción de cualquier iniciativa. Eso es lo que me tiene con úlceras y canas. Pero más desolador aún, es que ni siquiera el oficialismo -la misma Concertación- da muestras de comprender la gravedad del hecho.

Hablo de decretos que facultan gastos, convenios que traspasan recursos, identificación presupuestaria de iniciativas de inversión, aprobación en el “Sistema Nacional de Inversiones”, resoluciones y otros actos administrativos que se añaden a la eterna espera de tomas de razón por parte de la Contraloría General de la República. La procesión del estado va por dentro. Y así, créanme, todo se hace cuesta arriba. Hasta a un corcho como yo le dan ganas de tirar la esponja.

Maldita burocracia.
Mandaría en un charter a políticos de la Alianza, la Concertación, incluso de la izquierda extraparlamentaria to New Zealand, my favorite country. Para que vean lo que es un estado bueno y eficiente. Tironi los mandaría a Finlandia. Yo prefiero Ireland o New Zealand. Cuestión de escuela y formación. No vamos a comparar...

A esta altura tengo claro que nada es pleno. Siempre hay un flanco descubierto en la vida. Mientras estuve fuera de combate en la clínica pensé sobre el salario ético de Goic, la paradoja económica del Transantiago, la obsesión de Piñera con el poder ejecutivo, el pacto entre la UDI y la Concertación para anular a RN y Piñera, pero por sobre todo, pensé en los ojos y las pecas de María Jesús. Eso me aliviaba y me atormentaba a la vez.

Ando en conflicto sin saber qué hacer. Todavía no me puedo sentar y tengo dieta especial. Es jodida la zona donde me operaron. La zona cero. Cada tanto surge ante mis ojos la culpa con el rostro de mi esposa, Pamela. La traición es una palabra con mucho peso semántico para mí. Si pienso en ello, me angustio. Este mes, donde también se recuerda el ataque a las twin towers, me siento atrapado y sin salida. Pero me dejaré llevar un tiempo, creo que lo merezco. Tengo claro que no me separaré, aunque esos grandes ojos negros y pecas me lo rueguen. Soy demasiado racional para optar por un camino visceral.

Estoy en una contradicción, pero reconozco que me está ayudando a vivir y superar las dificultades de trabajar en el sector público. Es un bálsamo y un angustiante a la vez. Se sufre y se goza, como dicen en Cuba. Aunque estemos en Santiago de Chile.

Septiembre 2008. Cualquier semejanza con la realidad, es de facto intencional:::




viernes, 10 de agosto de 2007

Paper Nº8: “Lo peor que me ha pasado en la vida”



A
lgo sucede, no veo bien. Sólo distingo gente de blanco que habla cosas inaudibles. Trato de enfocar. Mis ojos se esfuerzan pero nada consiguen. De a poco voy comprendiendo que estoy despertando en una cama de hospital. Es decir, de una clínica, of course.


De pronto me surgen dos preguntas: (i) ¿qué mierda hago en una clínica?, y (ii), ¿por qué un montón de médicos me están mirando el culo?.

En medio de una incipiente angustia pude recordar. No era una pesadilla. Las culpables de esta situación fueron tres hemorroides internas que no resistieron el estrés causado por mi eventual despido. Durante un par de años me hice el tonto y no las tomé en serio. En mi vida no hay tiempo para la medicina tradicional. Al final zafé del despido, pero no del bisturí. Me las extirparon igual que a Joaquín Lavín.

Estas semanas han sido incómodas. A la ansiedad vivida por la maquinación política para sacarme del juego, se sumaron varios exámenes necesarios para la operación, entre ellos, el de próstata. Los que tienen entre 30 y 40 lo saben. A la mínima sospecha, los hombres de blanco te suben a la camilla para proceder al dígito rectal. En eso son implacables.

Pero lo mío fue peor. Luego del tacto, tuve que soportar una cámara exploratoria en mi ser, al mismo tiempo que una máquina me inflaba como pez globo. La hinchazón fue más grande que la producida por una fabada asturiana o unos porotos con riendas a las 10 de la noche. No se lo doy a nadie, ni siquiera al Alcalde.

He sobrevivido para contarlo y pronto estaré de vuelta en la comisión. Por lo menos me logré desconectar estos días de convalecencia. Hasta el momento no recibo tarjetas ni llamadas de la gente con la que trabajo. Mucho menos del directorio. Mejor!. Sólo la Chelita, la nana de los niños, marcó mi numero celular para preguntar por su cheque. ¿Dónde está la Pamela en estos momentos?. Mejor respiro hondo, no se me vaya a correr un punto.

Unos días antes de la operación, un amigo -no tan amigo-, me preguntó sin anestesia si estaría dispuesto a ser candidato por el “partido”. Me sonó estalinista el ofrecimiento, a pesar que se trataba de “Chile Primero” o mejor dicho, “Chile Primero, ex PPD”. El tipo claramente está loco. Yo no odio a los políticos pero poco me falta para hacerlo. Con palabras de buena crianza lo mandé un rato a la cresta. Sin que se notara, por que la verdad, nunca se sabe qué puede pasar mañana. He aprendido bastante estos años. Me estoy convirtiendo en un hombre frío y calculador como esta gente. Dios mío.

Ya me tocaba la visita del equipo médico. Arriba el camisón. Sin pudor. Ahora que no estaba sedado podría plantear algunas inquietudes a estos doctores, que no son doctores como yo. Después de 2 minutos de preguntas noté cierta tensión en sus rostros. Sé que tienen calculado el tiempo por paciente en sus rondas, pero legítimamente quería aclarar dudas sobre el proceso quirúrgico, el impacto en la dieta, el tipo de analgesia usada, las técnicas de enfermería, el proceso de cicatrización, la extracción de puntos, experiencias extrajeras, últimos papers sobre el procedimiento de intervención, entre otros temas importantes.

Este gremio-mafia es muy especial. No digo que todos, pero la mayoría se cree semidiós. Anda a tocarle un privilegio a esta gente buena para el bisturí… es imposible. Por eso me parece bien que de vez en cuando se topen con un tipo listo. Yo, haría maravillas con la gestión de un hospital público, sería un modelo en latinoamérica.

Eso divagaba hasta que noté como sus rostros mutaban de la tensión a la molestia. Ahí recordé que estas personas no son mis consultores, por lo que decidí recular. Si no lo hacía, la futura fase de extraer puntos se podría tornar “misteriosamente” dolorosa. Cerré mi boca. Con sinceridad creo que fue la mejor decisión que he tomado este último tiempo.

No sé en qué estará la comisión, pero me enteré de buena fuente que la intendenta -que también es parte del directorio- ha comentado en su círculo cercano que ese cargo ha sido "lo peor que le ha pasado en su vida". Con seguridad nunca ha sufrido una crisis hemorroidal.

Me gustaría decirle que la solución es fácil: más gerentes y menos intendentes. Por ahí va la cosa.
Pero desde esta cama no la puedo ayudar. Y si no llama...

Mejor sigo viendo SQP y el baile del Koala, que la otra semana volveré al bruxismo y los estados alterados por ser parte de este intuitivo gobierno. No sabrá eso Belisario.

La vida sigue, y yo...
still alive.

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miércoles, 8 de agosto de 2007

Respuesta a Samid.



Mr. Samid Al-Adha:



Gracias por responder y por tus consejos. Ya todo se arregló por acá. Sigo trabajando donde mismo, aunque ahora con una nueva mirada de las cosas. Reloaded.

Algo sé de la tensión que hay en UK. Tú tranquilo y por favor cuídate. Sobre todo, cuida a tus hijos, especialmente a Jamil que la última vez lo noté con ganas de partir a medio oriente.

Sabes que eres bienvenido a Chile cuando quieras. Mi casa es tuya. Te escribiré pronto con novedades. Ahora casi voy entrando al quirófano. Luego me explayo.

Insisto en que le pidas a Alláh por mi.
Take care, my friend.

Franco, from Chile.


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martes, 7 de agosto de 2007

Respuesta carta Nº1



Admirado Franco,


Me pone triste no responder con la rapidez que mereces. Sabes que eres buen amigo de Samid, pero la vida ha estado difícil en este islote. Si bien nunca fue distinto, el ambiente en UK se ha vuelto aún más espeso después de los atentados. El desprecio de las miradas sajonas se siente fuerte en la espalda de un piel oscura como yo.

Acá somos todos sospechosos. Me he llegado a preguntar ¿qué queda para un español-marroquí en esta tierra?... No mucho. Siendo honesto, hasta los colegas de la universidad me miran como si estuviese preparando la ŷihād. Pues ya ves. A nadie le falta drama. Pero Mahoma me enseñó a enfrentar la vida. Con esos datos, todo se hace más claro y fácil. Corán Franco, Corán. Todo está ahí.

Sobre lo que cuentas, concluyo que nuestras conversaciones a orillas del río Cam no sirvieron de nada. Desenfocas lo importante tronco. Como Ph. D., estoy seguro que tu talento será valorado en cualquier parte. De tal forma que el pan, la ropa de los niños y la mensualidad del gimnasio de Pamela, están asegurados. ¿Ella sigue igual, no?.

Deja de verte como un salvador. Hijo, nadie es profeta en su tierra. No te aferres a un madero que flota sin saberlo hacia la cascada. Suéltalo. Nada hacia la orilla. La vida plantea distintos caminos que te llevan a lugares donde con toda seguridad, tus conocimientos serán apreciados. No todo es lucha Franco. Observa como fluye el río y compréndelo. Luego, sólo luego, actúa.

Si te echan, será tiempo de cambio. Si continúas, también. No te consumas en una guerra torpe como la Afgana. Para eso, ya se viene una mayor en el mundo. No tengo datos concretos, pero no hay que ser Nostradamus para saberlo. Gordon, que también es muy amigo del texano que pretende gobernar al mundo, nos conduce derecho a la noche.

El nuevo Primer Ministro se juntó con Bush en hace unos días en Camp David. Por acá sólo se habla de profundizar la alianza histórica con USA. Vienen tiempos aún más complejos. Pakistán está presionada y a Musharraf le está costando manejar el clima islámico interno. Por ahí se mueve algo. Atención.

Pienso con seriedad en ir a Chile. De hecho, me gustaría visitar la triple frontera en algún momento. Estoy entre eso y una nueva peregrinación a la Meca. Lo digo muy en serio.

Que Allāh y las lecciones de Muhammad, estén contigo y tu familia.

El negro,
Samid Al-Adha.

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jueves, 17 de mayo de 2007

Carta Nº1.


Querido negro Samid,


No estoy bien. No sé cómo he llegado a esta situación. Desde que volví de Cambridge con la idea de ser motor de empuje las cosas no han salido como lo planifiqué. Y déjame decir que la estrategia era la correcta, bien pensada. Nació de una idea loca que se me ocurrió en los jardines a orillas del río Cam, mientras me hablabas del complot occidental contra el Islam.

-No me malentiendas, no era falta de atención-

Pero entre tanta cita al Corán y Mahoma, creo que lograba estados de iluminación que indicaban con claridad el rol que debía cumplir a mi regreso a Chile.

La verdad negro, estoy pagando muy caro la beca Presidente de la República. Esa subvención que otorga el Estado y debes retribuir con trabajo luego del postgrado. Te acuerdas que te conté?. Bueno, da lo mismo. El tema es que están a punto de echarme de la comisión en la que trabajo. ¿Lo puedes creer?.

Sé lo que estás pensando… que mi carácter me traiciona. Pero querido amigo, no veo otra forma de hacer las cosas. En mi cabeza no hay espacio para la mediocridad y la administración pública de mi país está llena de mediocres. Como en el aparato público de Londres, París o Madrid, dirás. Puede ser, pero te aseguro que por este lado la cosa es particular.


Son todos pencas (quiere decir “mala calidad”). La decisión de mi expulsión está en manos de un directorio lleno de políticos. No future, la verdad. Cuelgo de un hilo sin apoyo. Uno de los directores ni se arrugó para gritarme que no podía tomar decisiones, que no era mi ámbito. Según él, sólo estaba para asesorar técnicamente. Pufff, me conoces negro, soy como Maradona. No puedo dejar la pelota dando botes en el punto penal. Es terrible hermano, terrible.

La Pamela aún no sabe. Todavía tengo la tincada (intuición) que algo pasará. Por lo menos con la subsecretaria tengo buena onda, no se trata de una mujer empoderada e intratable. Todo lo contrario. Por eso apuesto a que en el peor de los casos no quedaré sin recibir ingresos. Sin embargo, no deja de angustiarme la idea que podría ser relegado a una oficina perdida en alguna repartición pública, que además tenga que compartir con un par de compañeras que no trabajan, y sí, pelan (marujean). Es la peor de mis pesadillas por estos días.

Pero sabes, mis hijos están primero. Ya fui muy irresponsable con ellos al no aceptar el trabajo que me ofrecieron en la minera gringa hace tres meses. No me arrepiento. Sé que estoy en lo correcto, aunque bailando con la fea (cuando vengas te explico). Por acá ya se ha generalizado el hastío de la clase política con nosotros los tecnócratas. Por lo menos eso comentó un tal Alfredo Joignant en un programucho de opinión llamado “Estado Nacional” que transmite TVN (red pública). El comentario aludía al nuevo Ministro de Transportes, el colega Cortázar.

Es que negro, de verdad este país da risa. El otro día Ricardo Trincado, Director del Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu), algo así como la “Highways Agency” de UK, se mandó una increíble. Le preguntaron por un colector de aguas lluvias ubicado en Puente Alto, una populosa comuna de Santiago (cuando vengas te llevaré a hacer turismo social), que por un problema burocrático quedará ciego, es decir, no cumplirá su función durante el invierno que ya llega. Este hombre (Trincado) casi mirando a cámara y con una sonrisa que ya se la querrían los creativos publicitarios de Colgate, soltó que en Santiago hay más de 100 colectores en la misma condición. Te imaginas Londres con 100 tubos de evacuación ciegos?. Pues, yo tampoco.

Se lavó las manos el muy rostro de mármol. Lo que antes de la nota periodística era un problema, ahora es un hecho, un patrón general. Es el standard. De verdad vergonzoso. Falta orden y rigor. Pura mala gestión. Y la gente negro?. Pues pasará otro invierno con calles anegadas. Pobre país. Eso último me salió como político en campaña, pero tú ya sabes que eso no es lo mío. No way. Más bien es la rabia contenida. Los que me quieren echar, son de la misma estirpe, de la misma casta que Trincado. Ya te contaré en qué paró todo.

Cuéntame algo de allá. Cómo está el viejo Sen?, en qué investigación está sumergido?. Ponme al día con los temas de Afganistán, Pakistán y el irreductible Osama. Aún simpatizas con él?. Dame datos, por acá no llega mucho la BBC, por lo menos no a mi señal de cable. Así que ando un poco perdido. Recuerda que de alguna forma eres mi Al Jazeera personal.

La Pamela y los niños extrañan y recuerdan con nostalgia tu comida. Ojalá puedas venir al culo del mundo pronto. Por acá los chilenos te esperamos con los brazos abiertos, tal cual somos. Es lo que hay.

Un abrazo grande.
Franco.

Nota: pídela a Alá por mi, please!.


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martes, 24 de abril de 2007

Paper Nº7: "Entre corcho y mono porfiado".


El ambiente estaba tenso. La facción más política del directorio quería mi cabeza. No es muy derecho eso de querer sacarse todos los balazos con el tecnócrata. Uno que otro, puede ser, lo concedo. Pero todos, me parece un poquito too much. Se supone que somos del mismo equipo. ¿Por qué nos odian tanto?. Lo peor es que ese odio se ha generalizado, a todo el mundo le ha dado por darnos patadas en el suelo.

Lo que los guatones de "Tolerancia Cero" hicieron con el Ministro Cortázar hace unas semanas, tiene claramente un nombre. "Callejón oscuro". Y que me perdone la "Chilean Gay Community" - yo sé que me doy a entender - pero fueron bien mariconazos.

Igual que Cortázar me siento en esta reunión. La diferencia es que no soy Ministro y tampoco me interesa serlo. Sólo represento la parte más delgada del hilo. Esto de no tener padrino "concerta" me llena de orgullo, pero me obliga a transitar por vías inciertas, cómo las de EFE. ¿Por qué no nos dejan trabajar?, digo yo. Nosotros somos los que sabemos, somos los que nos doctoramos.

La cosa continúa espesa por aquí. Cada minuto que pasa mis pies están más cerca de la calle. Al menos eso intuyo, como dice la gran jefa. Es que tengo mi lado femenino muy desarrollado, así como también tengo genes de corcho y mono porfiado. Soy conocido por salir a flote en la tempestad y pararme como Rocky a pesar de los golpes bajos. Sin embargo, esta vez es distinto. De alguna forma estiré mucho el elástico, toqué teclas intocables e hice algunas sombras. Lo de hacer sombra, pues lo siento, no lo puedo evitar. Y sobre lo otro… ok!, me pasé, es que no se avanza de otra forma.

Lo más difícil de comprender es que esta gente termine castigando la excelencia e ignorando la mediocridad. Raya para la suma, trabajo para una bandada de ignorantes que se auto perciben como inteligentes. Pobres inocentes. Aunque sin engañarnos digamos las cosas como son. Más culpables que otra cosa.

Sólo por mi familia, ojalá se cumpla lo que por ahí se dice de la Concertación: "si te vas te castigan, pero si te echan te premian". Con alguna asesoría externa, más las consultorías que nunca he dejado de hacer y las clases en la universidad, me podría apañar mientras el mercado me vuelve a dar la bienvenida.

Algunos ya están mirando la hora. Siento algo de alivio, parece que la decisión no se tomará hoy. Algo supe de un acto del partido en el teatro Caupolicán. De hecho, uno de estos personajes se levantó de la mesa creyendo que nadie lo notaría y se fue para no volver. Ya pensando en que zafaba, uno de los miembros del directorio me dijo mirando a los ojos, "Franco, lo que pasa, es que tienes la tendencia a suplantar el poder político en vez de apoyarlo con tu asesoría técnica. Por eso terminas asumiendo una función decisional que no te corresponde. Eso es completamente inaceptable".

Son of a bitch!. Al fin un interlocutor con instrucción, aprovechando que tanto se habla de lucro, metas y reforma educacional. Seguro alguna vez leyó -por casualidad- un libro de teoría política o administración pública. El desgraciado tenía razón. Eso era exactamente lo que hacía y recién se daban cuenta. Estaba pasando golazos, a lo Maradona, a lo Messi, pero por Chile.

No future, parece. Tengo la soga al cuello. Qué le diré a la Pamela?.

Continuará (...)

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jueves, 29 de marzo de 2007

Paper Nº6: “Teoría de Colas”.


Ya es moda. Hartas veces me ha tocado presenciar como pierde tiempo esta gente mostrándose celulares, Palm, Bluetooth, Blackberry, notebooks y cuanta tontera tecnológica con obsolescencia programada invada nuestro pequeño mercado, antes de empezar una reunión. Es francamente impresionante. Yo no soy high tech, por eso me muerdo las uñas de rabia al ver semejante show room en horas de trabajo. What a waste!.

Puf, qué semanas nos han tocado. Todo teñido de Transantiago y con un Senador Ricardo Núñez que no me gustaría tener de enemigo. Qué tipo más siniestro -pensaba- mientras una reunión plagada de pe-eses se extendía más de lo necesario en las dependencias del MOP. Aaaaaaah!, me da “repelús”, como dicen los españoles, pensar en lo que no se ve de la política.

Bigotito Núñez se dio maña -porque cara de mañoso tiene- de adelantar que los viejos cracks volverían a La Moneda. Y ya son varios los que se repiten el plato. Belisario, Viera-Gallo y ahora Cortázar. Who´s the boss?. De temer Ricardo Núñez, de temer. Una vez me dijeron a la pasada que al Senador nunca le pareció mucho la Presidenta. No me consta y no tengo interés por comprobar lo contrario.

Ya en el after hour de la reunión, cuando la mayoría seguía mostrándose sus novedades tecnológicas, algunos nos dedicamos a analizar Transantiago. Con mucha altura de miras y respeto por los colegas que cayeron en desgracia, eso sí. Muy seguro, expliqué que la clave del problema se basaba en que las escuelas de ingeniería chilenas no enseñaban "teoría de colas". De inmediato me di cuenta que un par de colegas abrieron los ojos entre ofendidos o sorprendidos -no lo tengo tan claro- por lo que supongo pensaban era un chiste. Yo, con rostro de mármol, proseguí exponiendo que la solución era importar buenos profesores de esa cátedra desde Europa o United States of America.

Por Dios el nivel malo del país. Esta gente llenó de muecas su cara, porque no sabían si soltar la carcajada o no. Nadie supo que la “teoría de colas” es el estudio matemático de las líneas de espera, variable que se aplica al transporte y las telecomunicaciones. A Costanera Norte, Autopista Central, las vías segregadas y los mismos call centers del sistema, le lloran estos conocimientos. Pero el Ministro Cortazar seguro lo sabe, porque es un gallo como uno, con un doctorado de verdad en el Massachusetts Institute of Technology, MIT. El pobre Ministro Espejo bailó con la fea e hizo lo que puede hacer un abogado no más. Las cosas por su nombre.

Como nadie más opinó sobre mi explicación al conflicto, uno de los personajes rellenó con la anécdota que vivió el actual Ministro de Justicia, Carlos Maldonado, cuando subrogó como Secretario General de Gobierno en febrero. En esa ocasión decidió tomar transporte público desde su casa en Peñalolén, para demostrar las bondades del nuevo sistema a los periodistas que lo aguardaban en La Moneda. Durante una hora esperó que pasaran los buses en un paradero atestado de gente furiosa. Al final, tuvo que llamar a su chofer y apartarse unas cuadras para no subir al auto oficial frente al mismo paradero apunto de explotar en términos sociales. Así no se puede. Menos Bluetooth y más pega ingenieril, es la idea. Y por favor, para que no queden dudas y sin ofender, lo de la “teoría de colas”, no es chiste.

Cualquier semejanza con la realidad, es de facto intencional:::


martes, 6 de marzo de 2007

Paper Nº5: “Las ocho manzanas del poder”.


No ha sido una buena mañana. La Marta, mi secretaria, llama y llama a informática para que arreglen la conexión de internet. Ya estoy un poco estresado porque debo mandar un documento urgente a la Coordinación General de Concesiones. Los departamentos de informática son iguales en todos lados. El sistema se cae y la culpa siempre la tiene Bill Gates. Obvio. Pobre Bill, en Lever Chile o el Servicio Nacional de la Mujer le rinden sentidos homenajes a su madre.

Sin tirarme al suelo, la verdad es que problemas no me faltan. Cada día tiene su afán, siempre se escucha por estos lados. Estaba mirando mi agenda, porque los martes hago clases en el magíster. En la medida de lo posible, como decía Don Pato, trato de blindar la tarde para no fallarles a mis alumnos. Pero me modificaron el contexto. Sonó el teléfono, como siempre era mi jefe.

Me pidió diseñar un plan de contingencia para la bombita que traía en portada “La Segunda”. Alguna vez nos tenía que salpicar, aunque con arrogancia y seguridad insisto que en este programa de Gobierno, nada huele mal, sólo los viejos baños del edificio donde estamos. Otra cosa distinta es que el gobierno sea una mega tortuga, se mueva con torpeza y no tenga la capacidad ejecutiva del estado de Dinamarca, por poner un ejemplo al azar. Pero eso no es mi culpa, ni del proyecto. Hay que arar con los bueyes que tenemos, me cantó clarito un amigo del doctorado al mes de llegar a esta pega.

Me impresiona cómo se vende La Segunda en las 8 manzanas que circundan La Moneda. Las 8 manzanas del poder, como le llaman. No hay jefe de gabinete que no la espere con cierto dolor en la guata. El otro día vi al Ministro Espejo alias “Jimmy Neutrón”, comprándola en un Kiosco. El titular era sobre Mop-Gate. No insinúo nada por si acaso. Lo cierto es que algunos la compran para leer el “Top Secret” no más. Es muy rasca la gente de este país. Yo?, evito “La Segunda”. Estoy suscrito al e-NY Times, e-NY Post, e-The Economist, e-Daily Mirror y los newsletter de Gregory Elacqua y de Eduardo Engel. Con eso me basta para estar al día en los temas que me interesan.

No voy a negar que me gusta ojear LUN cuando cae en mis manos, lo asumo. Y no pocas veces he comprado The Clinic. Una vez Hernán Pinto, ex Alcalde de Valparaíso, reconoció ser un fan de la publicación. No pasó mucho tiempo para que el propio Pinto fuera material de portada junto a un titular “Amarillo colorao guatón enamorao”. No comments.

Redactaré una carta al director deconstruyendo el artículo que nos ataca. Es el único plan de contingencia que se me ocurre. En honor a la verdad, esto de hacer cartas al director me gusta pero no me funciona. Y no sé por qué. Escribo bien, mejor que muchos de esos columnistas de La Tercera que firman con unos dudosos Ph, D. Con suerte candidatos a Ph, D. A propósito de candidatos, ya se está moviendo la cosa electoral. Creo que el partido de mi jefe lo está sondeando, es que andan faltos de gente “idónea”, lógico. Tanta cosa por hacer en este programa de gobierno y my boss con la cabeza puesta en otro lado. Pobre país.

Cualquier semejanza con la realidad, es de facto intencional:::

miércoles, 28 de febrero de 2007

Paper Nº4: “Obreros al poder”.


Mientras la mayoría de mis superiores políticos pasan febrero en Zapallar, Cachagua, Maitencillo o Caburgua, yo estoy acá, en Tongoy, corriendo olas en mi kayak mientras los niños hacen bodyboard. A veces me siento irresponsable, porque los dejo meterse bien adentro. Pero creo que es bueno, así van formando carácter. Mi padre hacía lo mismo conmigo.

Lo pasamos estupendo en casa de mis suegros. Entre pescaditos a las brasas, mariscos frescos y vino blanco los días se van volando. En un almuerzo alguien comentó el tema del depuesto Alcalde de Coquimbo, Pedro Velásquez, al que alguna vez visité oficialmente para conocer el proceso de inversión y desarrollo de las zonas urbanas. No nos engañemos, Coquimbo tiene un claro antes y después de Velásquez. Por eso, previo a comenzar mi disertación de sobremesa, preferí lanzar dos frases de moda en la Concertación: “las instituciones funcionan” y “los fallos no se discuten”. Estoy curtido en esto. Ya sé que en política es bueno ponerse el parche antes de la yayita.

Lo cierto es que si acá alguien se llevó la plata para la casa, resulta obvio que dejaron bastante de ella en las calles. Por eso Pedro Velásquez es un enigma. Pero lo que más intriga, es saber cómo un personaje sin instrucción superior llegó a ser electo, y además, logró transformar el casco histórico de la ciudad en un chiche, casi sin ni uno. Un tema de estudio para cualquier escuela de economía del mundo. No sospecho de la sabiduría popular, pero claramente es complejo gerentear un municipio sin entender los principios básicos de la economía moderna. No, ahí soy clasista. Soy de los que no entienden cómo Lula puede manejar ese monstruo burocrático que es Brasil.

Entre un moscatel y unas papayas en almíbar estaba cuando sonó el celular. Era mi jefe. Me pedía asistir a la entrega de unos camiones recolectores de basura el día siguiente. La ceremonia estaría presidida por la mismísima Subsecretaria, y al menos, un par de ministros. Sabía donde presionar las teclas my boss, además, la carnada era perfecta.

Pero la ceremonia fue particularmente fome. Sin toldo y con un solazo que marcó los lentes en mi cara, terminé como mapache. Mientras el Alcalde se mandaba un discurso de esos, llenos de recaditos al gobierno, yo pensaba en la playita. Es bueno para llorar este hombre. Es más derecho que una cola de chancho, porque hartos recursos le han inyectado desde la época de Frei Ruiz-Tagle. Si no los sabe administrar, no es culpa nuestra, quiero decir del gobierno. Me ha tocado establecer acuerdos con el Alcalde, con apretón de manos incluido y lo único que he sacado en limpio siempre, son tres cuchillos clavados en la espalda. La tengo de colador.

Me voy al tiro al terminal para volver a Tongoy. Esto fue un golazo de media cancha de mi jefe. Un fiasco. Todos los ministros invitados se excusaron de asistir. Era que no, nadie cambia la arena de Cachagua, Zapallar o Maitencillo en los pies, por sentarse con funcionarios municipales de 3º orden y sin instrucción, frente a unos camiones de basura. Yo no más. God dummit!

Marzo 2007. Cualquier semejanza con la realidad, es de facto intencional:::



Paper Nº3: “Dos razones de peso”.


Hoy estoy feliz. Me encanta ir a la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda. Me topo con amigos de Beaucheff y compañeros del doctorado en Cambridge. Se respira otro aire, noto que me entienden, que hablamos el mismo idioma, aparte del inglés y francés, obvio.

El otro día leí un artículo del “New York Times” sobre la importancia de sentirse agradado en el trabajo. No es una revelación cósmica, pero razón tienen los gringos. De todas formas no llegaré a los dominios del Ministro Andrés Velasco, mientras no sienta que cumplí la misión en el programa que trabajo. Y eso tardará unos años, si no me echan antes.

La reunión fue en la “Unidad de Evaluación de Impacto de la División de Control de Gestión” del Ministerio. Me sorprendí cuando vi entre los concurrentes a la Diputada Adriana Muñoz y una joven ingeniera de la división, que resultó ser brillante. Harta mujer bella. Raro. Cabellos largos, ideas cortas decía mi padre.

No soy machista, mi estadía en Inglaterra reforzó ese punto. Pero no logré concentrarme en los temas planteados. La Diputada, bastante buena moza a pesar de su trayectoria, tenía un escote que a poco andar se transformó en un importante distractor para el mundo masculino. Fue comentario en el coffee break, y a raíz de eso, alguien recordó los supuestos implantes de la Diputada RN, Karla Rubilar. No hace mucho LUN le hizo una portada. “Karla Rubilar 2.0”, titularon.

Como dice la gallá, estoy felizmente casado. La Pamela, mi esposa, es una mujer increíble, buena madre, guapa, las tiene todas. Por eso creo que la atracción que me producen las féminas de la mesa tiene que ver con admiración por el dominio de los temas, y claramente una fascinación por el poder, en el caso de la Diputada. Por eso y dos grandes razones, hoy le concedo todo a pesar de no estar de acuerdo con el fondo de su propuesta. A veces el estado se construye de esta forma, a no engañarse. Somos prisioneros de la biología, dijo Schopenhauer en “El amor, las mujeres y la muerte”. Mejor ni comentar ese dato con el mundo femenino. Uf, me da cargo de conciencia no poder quitarle los ojos de encima a ese escote. Tranquilo Salidas, calma…

Fin de la sesión. La ingeniera de la división se acerca para preguntar por la próxima reunión de Directorio. Será la encargada de coordinar el encuentro con la Dirección de Presupuesto, por lo que necesita contactarme. Me dio su tarjeta, yo andaba sin la mía, ella muy coqueta anotó mi número en su celular bajo el nombre de “Andress”. Me estoy pasando rollos, seguro.

Gracias a la ingeniera me estaba librando de la influencia encantadora del escote de la Diputada, cuando sonó el celular. Era la Pamela, se le había olvidado pagar el colegio de los niños. Esta mujer no se ordena ni con auditorías de la Contraloría General de la República. La verdad, no debe tener idea qué es o hace la Contraloría.

Marzo 2007. Cualquier semejanza con la realidad, es de facto intencional:::




Paper Nº2: “Doctorado en improvisación y crítica”.


Esto no pasaría en Irlanda. Transantiago fue una profecía autocumplida. Se veía venir. Es que se trata de un tema complejo incluso para mis colegas ingenieros. Mientras camino a una reunión en la Comisión Bicentenario, me cruzo con el Chino Correa que estuvo en las fases iniciales del proyecto. Desde ahí que la cosa no pintaba bien, me dijo. Pero duró poco el Chino, la verdad no dura mucho en los cargos. Toc, toc, toc… toco madera.

Está claro, no se proyectó bien la demanda, ni se diseñó un plan b para enfrentar la crisis. De lejos, sin ser experto y con el respeto que merecen mis colegas, se nota que falló todo lo que podía fallar. A eso se sumó el factor humano. Cuando hice una pasada por “London School of Economics” me dieron ese tip: nunca proyectar sin contemplar factor humano.

La reunión en la Comisión es netamente técnica, pero estoy haciendo lobby por un proyecto que busca sello bicentenario. Eso le daría otro pelo. Durante la sesión alguien comentó las palabras del Alcalde de Puente Alto, Cote Ossandón, quien con mala leche dijo que Transantiago es un doctorado en improvisación. Ají en el culo. Además el tema me toca de cerca, porque tengo una hemorroide que me jode hace meses y no he podido hacer ver por falta de tiempo.

Algo de razón tiene el hombre, en el fondo su crítica es contra nosotros, los que nos hemos descrestado estudiando fuera. Por eso la defensa de Belisario resulta refrescante, reparadora. Of course que la derecha tiene un doctorado en crítica, que con toda seguridad obtuvo a distancia.

El gesto del ministro me encantó. Primera vez en 17 años que nuestro grado académico sirve para defender conceptualmente el rol que cumplimos en la sociedad. Nos han tomado en cuenta. Estas palabras son un reconocimiento tardío de existencia en las sombras, tras la primera línea política, lejos de Belisario y todo lo que representa su oficina… quiero decir, su gabinete.

Porque no es fácil nuestra posición cuando tenemos que batallar con la elite política y los mandos medios partidistas. Una vez, un viejo de Chiledeportes me sacó en cara que mientras yo tomaba leche, él pegaba tiros en la Alameda. Y no eran tiros skeet. De ese toque. ¿Qué le puedes decir a un tipo así?, cuando nuestros temas favoritos son las normas ISO 9001 ó 14001.

Me duele el pecho y el pelo se me está cayendo. Ando cansado. El otro día me llamó un amigo que trabaja en una minera gringa y me ofreció 6 veces mi sueldo, regalías como las que dan en el primer mundo, atención de salud en las mejores clínicas, etc. No voy a engañar a nadie, tengo 3 cabros y una station que está fallando… lo pensé. Pero sigo aquí, en la reunión de la Comisión Bicentenario y con Transantiago mejorando. Por eso y otras cosas, recordaré esta época como el momento en que por fin nos reconocieron. Grande Belisario. Es bueno saber que te tenemos de amigo.

Febrero 2007. Cualquier semejanza con la realidad, es de facto intencional:::






Paper Nº1: “El problema no es el hardware, es el software”.


Vengo de una insulsa reunión en La Moneda. Un poco deprimido porque sin querer, me tuve que tragar 30 minutos de saludos, palmoteos, los mismos chistecitos que se cuentan desde que esta gente participaba en las comisiones políticas del MAPU y la copucha del mes. Tiempo perdido y nosotros, sorry, pero no estamos para comentarios sabrosos sobre el angelito de la Ministra Blanlot. Hay que apurar el tranco, decía el pelao.

Pasaron más de 15 minutos prestándole ropa. Bueno, se entiende. Yo con cierta timidez y bastante poca fortuna, le dije a mi compañera de asiento, una colega de la Dirección de Planeamiento del MOP, que “cuando cabros, todos alguna vez nos choreamos un paquete de papas del supermercado”. Justo se produjo un silencio, por lo que todas las miradas me buscaron. Mis lentes se deslizaron por la nariz debido al sudor que brotó en ella. Obviamente el tema del robo toca las partes sensible de la Concertación por estos días. Definitivo. No empatizo con los empleados públicos.

La verdad es que nadie me pesca mucho en estas sesiones de coordinación regional / ministerial. Dicen que por mi cara de pendejo. Lo más probable es que sea por tecnócrata, que más encima no milita. El colmo de los colmos, un bicho raro que levanta sospechas en cualquier repartición del estado.

Reconozco que nos parecemos en algunas cosas con esta gente. Estuve años fuera de Chile, gracias a la beca Presidente de la República. La original… Lo mío se trató de un postgrado, que con esfuerzo obtuve con honores en Cambridge. Así es. Soy un auténtico doctor en economía, un Ph, D. graduado en el primer mundo, discípulo de los grandes pensadores contemporáneos vivos. Dudo que en esta reunión alguien pueda decir lo mismo. Da igual. Nadie pierde el tiempo hablando de rentabilidades sociales y financieras a la hora de discutir proyectos concretos. Por eso se torna frustrante la situación que se da en los encuentros de “coordinación”. Pero ahí sigo, como lo haría un funcionario en Nueva Zelandia, donde el estado es chico, chico, chico, pero eficiente. A veces siento que el problema no es Chile, son los chilenos. No es el hardware, es el software.

No soy más que el “segundo” de un programa de gobierno perdido en la maraña de muchas Subsecretarías. Mi jefe directo es el líder político y yo el jovencito que poco sabe cómo se hacen las cosas en este mundo, según rezan en mi ausencia la mayoría de estos ignorantes. Pero al final soy casi el único de la mesa que tiene en la cabeza un cronograma de trabajo, y no, un cronograma de elecciones.

La reunión termina, todos se despiden, la mayoría son buenos amigos. Yo con bastante hambre y frustración veo como los proyectos anunciados para 2007, se correrán para 2008. Así es el estado chileno. Uno quiere correr, pero todos caminan.

Tengo que llamar al Alcalde para comentar el estudio de pavimentación de aceras. Ya estoy atrasado, cresta madre.

Febrero 2007. Cualquier semejanza con la realidad, es de facto intencional:::