viernes, 10 de agosto de 2007

Paper Nº8: “Lo peor que me ha pasado en la vida”



A
lgo sucede, no veo bien. Sólo distingo gente de blanco que habla cosas inaudibles. Trato de enfocar. Mis ojos se esfuerzan pero nada consiguen. De a poco voy comprendiendo que estoy despertando en una cama de hospital. Es decir, de una clínica, of course.


De pronto me surgen dos preguntas: (i) ¿qué mierda hago en una clínica?, y (ii), ¿por qué un montón de médicos me están mirando el culo?.

En medio de una incipiente angustia pude recordar. No era una pesadilla. Las culpables de esta situación fueron tres hemorroides internas que no resistieron el estrés causado por mi eventual despido. Durante un par de años me hice el tonto y no las tomé en serio. En mi vida no hay tiempo para la medicina tradicional. Al final zafé del despido, pero no del bisturí. Me las extirparon igual que a Joaquín Lavín.

Estas semanas han sido incómodas. A la ansiedad vivida por la maquinación política para sacarme del juego, se sumaron varios exámenes necesarios para la operación, entre ellos, el de próstata. Los que tienen entre 30 y 40 lo saben. A la mínima sospecha, los hombres de blanco te suben a la camilla para proceder al dígito rectal. En eso son implacables.

Pero lo mío fue peor. Luego del tacto, tuve que soportar una cámara exploratoria en mi ser, al mismo tiempo que una máquina me inflaba como pez globo. La hinchazón fue más grande que la producida por una fabada asturiana o unos porotos con riendas a las 10 de la noche. No se lo doy a nadie, ni siquiera al Alcalde.

He sobrevivido para contarlo y pronto estaré de vuelta en la comisión. Por lo menos me logré desconectar estos días de convalecencia. Hasta el momento no recibo tarjetas ni llamadas de la gente con la que trabajo. Mucho menos del directorio. Mejor!. Sólo la Chelita, la nana de los niños, marcó mi numero celular para preguntar por su cheque. ¿Dónde está la Pamela en estos momentos?. Mejor respiro hondo, no se me vaya a correr un punto.

Unos días antes de la operación, un amigo -no tan amigo-, me preguntó sin anestesia si estaría dispuesto a ser candidato por el “partido”. Me sonó estalinista el ofrecimiento, a pesar que se trataba de “Chile Primero” o mejor dicho, “Chile Primero, ex PPD”. El tipo claramente está loco. Yo no odio a los políticos pero poco me falta para hacerlo. Con palabras de buena crianza lo mandé un rato a la cresta. Sin que se notara, por que la verdad, nunca se sabe qué puede pasar mañana. He aprendido bastante estos años. Me estoy convirtiendo en un hombre frío y calculador como esta gente. Dios mío.

Ya me tocaba la visita del equipo médico. Arriba el camisón. Sin pudor. Ahora que no estaba sedado podría plantear algunas inquietudes a estos doctores, que no son doctores como yo. Después de 2 minutos de preguntas noté cierta tensión en sus rostros. Sé que tienen calculado el tiempo por paciente en sus rondas, pero legítimamente quería aclarar dudas sobre el proceso quirúrgico, el impacto en la dieta, el tipo de analgesia usada, las técnicas de enfermería, el proceso de cicatrización, la extracción de puntos, experiencias extrajeras, últimos papers sobre el procedimiento de intervención, entre otros temas importantes.

Este gremio-mafia es muy especial. No digo que todos, pero la mayoría se cree semidiós. Anda a tocarle un privilegio a esta gente buena para el bisturí… es imposible. Por eso me parece bien que de vez en cuando se topen con un tipo listo. Yo, haría maravillas con la gestión de un hospital público, sería un modelo en latinoamérica.

Eso divagaba hasta que noté como sus rostros mutaban de la tensión a la molestia. Ahí recordé que estas personas no son mis consultores, por lo que decidí recular. Si no lo hacía, la futura fase de extraer puntos se podría tornar “misteriosamente” dolorosa. Cerré mi boca. Con sinceridad creo que fue la mejor decisión que he tomado este último tiempo.

No sé en qué estará la comisión, pero me enteré de buena fuente que la intendenta -que también es parte del directorio- ha comentado en su círculo cercano que ese cargo ha sido "lo peor que le ha pasado en su vida". Con seguridad nunca ha sufrido una crisis hemorroidal.

Me gustaría decirle que la solución es fácil: más gerentes y menos intendentes. Por ahí va la cosa.
Pero desde esta cama no la puedo ayudar. Y si no llama...

Mejor sigo viendo SQP y el baile del Koala, que la otra semana volveré al bruxismo y los estados alterados por ser parte de este intuitivo gobierno. No sabrá eso Belisario.

La vida sigue, y yo...
still alive.

Cualquier semejanza con la realidad, es de facto intencional:::


3 comentarios:

mefontecillac dijo...

Queridísimo Tecnócrata Ph,D,

No sabes cuanto lamento no poder empatizar truly contigo, porque lo único que me han sacado los médicos, (que de doctores no tiene nada), son las amígdalas, y eso a los seis años porque mi palabra no contaba para nada. Del mal el menos, como decía la Guadalupe, mi abuela catalana, porque al menos conservas tu trabajo, y espero que hayas tenido alguna "cobertura" , porque de lo contrario la cuenta será más dolorosa que la humillación, y quizás la Chelita sospecha que te van a dejar sin ni'uno, y se urgió con el cuento de su sueldo.
Por otra parte, si consigues hacerte el loco con los clever de "Chile Primero", sin generar voto de desconianza, con las sonsiguientes consecuencias en la pega, debo creer que Alá está de tu lado hermano.
best wishes, pasa, todo pasa,
la Fonte

Anónimo dijo...

Sr PHD,

Debo reconocer que leyendo sus papers he desarrollado cierta empatía por Ud.
Me imagino debe ser por decirlo menos frustrante trabajar en pro del bien común rodeado de zátrapas adictos al poder por el poder
- y bueno alguno que otro recortin de las platas de todos, o sea de nadie-.
En fin...
Sin embargo, le recomendaría cierta humildad ante esa inteligencia doctoril de la que se afana.
Estos postgrados se han vuelto en una suerte de título nobiliario del nuevo siglo - nuevos criollos yendo al mundo desarrollado a comprar nobleza -
Como si su chapita fuese condición
de absoluta sabiduría.
Nos recomienda entonces confiar en su inteligencia superior, dejar que la economía defina a las normas y que estos nuevos reyes, condes y marqueses se encarguen de conducirnos por el correcto camino de la verdad?

Anónimo dijo...

Francisco,
te hechaba de menos hombre.
¿Qué te pasó que estubiste tanto tiempo sin escribir?
Por los comentarios, veo que los que leen tus columnas y conocen tus andadas reconocen en tí a un especimen simpáticamente pesado.

Cuéntanos qué ha sido de tí.
¿Tu esposa realmente te ha comprendido? ¿Qué dicen tus padres?...¿y tus hijos?

Oye, y a todo esto, ya cumpliste con los requisitos de la Beca, por que te fuiste con beca cierto?