Vengo de una insulsa reunión en La Moneda. Un poco deprimido porque sin querer, me tuve que tragar 30 minutos de saludos, palmoteos, los mismos chistecitos que se cuentan desde que esta gente participaba en las comisiones políticas del MAPU y la copucha del mes. Tiempo perdido y nosotros, sorry, pero no estamos para comentarios sabrosos sobre el angelito de la Ministra Blanlot. Hay que apurar el tranco, decía el pelao.
Pasaron más de 15 minutos prestándole ropa. Bueno, se entiende. Yo con cierta timidez y bastante poca fortuna, le dije a mi compañera de asiento, una colega de la Dirección de Planeamiento del MOP, que “cuando cabros, todos alguna vez nos choreamos un paquete de papas del supermercado”. Justo se produjo un silencio, por lo que todas las miradas me buscaron. Mis lentes se deslizaron por la nariz debido al sudor que brotó en ella. Obviamente el tema del robo toca las partes sensible de la Concertación por estos días. Definitivo. No empatizo con los empleados públicos.
La verdad es que nadie me pesca mucho en estas sesiones de coordinación regional / ministerial. Dicen que por mi cara de pendejo. Lo más probable es que sea por tecnócrata, que más encima no milita. El colmo de los colmos, un bicho raro que levanta sospechas en cualquier repartición del estado.
Reconozco que nos parecemos en algunas cosas con esta gente. Estuve años fuera de Chile, gracias a la beca Presidente de la República. La original… Lo mío se trató de un postgrado, que con esfuerzo obtuve con honores en Cambridge. Así es. Soy un auténtico doctor en economía, un Ph, D. graduado en el primer mundo, discípulo de los grandes pensadores contemporáneos vivos. Dudo que en esta reunión alguien pueda decir lo mismo. Da igual. Nadie pierde el tiempo hablando de rentabilidades sociales y financieras a la hora de discutir proyectos concretos. Por eso se torna frustrante la situación que se da en los encuentros de “coordinación”. Pero ahí sigo, como lo haría un funcionario en Nueva Zelandia, donde el estado es chico, chico, chico, pero eficiente. A veces siento que el problema no es Chile, son los chilenos. No es el hardware, es el software.
No soy más que el “segundo” de un programa de gobierno perdido en la maraña de muchas Subsecretarías. Mi jefe directo es el líder político y yo el jovencito que poco sabe cómo se hacen las cosas en este mundo, según rezan en mi ausencia la mayoría de estos ignorantes. Pero al final soy casi el único de la mesa que tiene en la cabeza un cronograma de trabajo, y no, un cronograma de elecciones.
La reunión termina, todos se despiden, la mayoría son buenos amigos. Yo con bastante hambre y frustración veo como los proyectos anunciados para 2007, se correrán para 2008. Así es el estado chileno. Uno quiere correr, pero todos caminan.
Tengo que llamar al Alcalde para comentar el estudio de pavimentación de aceras. Ya estoy atrasado, cresta madre.
Febrero 2007. Cualquier semejanza con la realidad, es de facto intencional:::
2 comentarios:
EL Claudio es peligroso con las hermanas....
"Así es. Soy un auténtico doctor en economía, un Ph, D. graduado en el primer mundo, discípulo de los grandes pensadores contemporáneos vivos." Que arrogancia mas grande compadrito. Buena universidad es Cambridge, aunque no tanto en economia. Se nota eso si que no aprendiste mucho de los "grandes pensadores contemporaneos vivos," ya que dudo mucho que ellos te hayan ensenado que existe un primer, o segundo o tercer mundo. Perhaps you did not pay attention in class mate. Had you refered to "the first world" where I studied, you would certainly have been lectured and then failed. After reading your entries, I am begining to realize that your problem is one of severe frustration. But not so much because Chileans do not appreciate your "PhD", but because you don't seem to realize that a PhD in today's world does not mean much. Yes, it could be a valuable tool, but only when it is used to supplement actual practice (meaning work experience), and some common sense.
Being a bit less arrogant might also be useful in your case Mr. "no future." Last but not least, here go some news for you: many Chileans have PhDs, you are not alone. A Chilean with a PhD is not impressive, much less a Chilean with a PhD who doesn't seem to even be able to make it in Chile!
A Chilean with a PhD who has made it outside of Chile (e.g., in what you call the "first world") is impressive.
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